Ventajas del sistema en la agricultura

  • Tratamiento automático, sin consumo de materia prima. Solo se alimenta de aire y electricidad.
  • El ozono es el desinfectante más potente que se puede usar para aguas, no deja residuo tras el tratamiento, ni olor, ni color, ni sabor al agua.
  • Oxida cualquier compuesto orgánico, metales disueltos, pesticidas, toxinas.
  • Elimina cualquier microorganismo presente en el agua. Virus, bacterias, hongos, etc.
  • Se regula y monitoriza fácilmente. Control por PLC, información al móvil, ordenador, etc.
  • Oxigena el agua y la deja en perfectas condiciones para el cultivo.
  • Desinfecta suelos, raíces y tuberías.
  • Genera crecimiento más rápido debido a la alta disponibilidad de oxígeno con aumento del enraizamiento, y la absorción de nutrientes por la planta.
  • Evita la contaminación cruzada de enfermedades por el agua y el ambiente, ya que parte del ozono disuelto se libera y reduce las enfermedades foliares.
  • Reduce los costes de biocidas y las pérdidas de producto.

Tipos de aplicaciones

En función del cultivo, caudal de riego, instalación hidráulica, objetivos que se quieran alcanzar, etc, se dimensionará el sistema de ozono, tanto en cantidad, como en concentración, como en sistemas de inyección. Es un gran error, usar un mismo equipo para todas las explotaciones, lo ideal es realizar un estudio concreto para sacar el máximo partido y minimizar los costes de instalación e inversión.